Poema X

X

 

Como ese talento desafiante y sobrecogedor

que tan sólo a los genios les es dado,

y que ávidos por arrancar de nuestra mediocridad,

en la revuelta imaginación, insaciables, buscamos…

 

Como si hacer brotar el fruto

de la estéril siembra de virtudes

fuese un don a nuestra única

insistencia encadenado…

 

Así busca el hombre en vida,

y aun después de ella,

reflejos que vienen de las sombras

y que sin dejar su huella,

insignes,

vuelven al otro lado.

 

Así busca el hombre el amor

cuando éste ya se ha ido;

y del cavernoso vacío de su alma

vuelve un eco vulgar y desabrido.

 

A qué querer hacer volver

aquello que no nos es ya permitido;

a qué llorar el muerto, una vez en el sepulcro,

como si sólo estuviese levemente herido.